Las maravillas de la burocracia italiana, o los problemas de vivir fuera de tu país.

Cuando enseño mi DNI la gente me toma el pelo por, mediamente, 10 minutos. Es un papelucho malcortado (estilo antiguo carnet de conducir español) que tienes que doblar tú mismo y que incluye datos tan interesantes como inútiles, como por ejemplo altura, color de ojos, etc.

Ahora bien, recuerdo todavía con gran cariño cuando, en el pueblo, iba a renovarme el carnet. Era una formalidad de 10 minutos, durante los cuales preguntaba qué tal estaba la señora que me estaba atendiendo, qué tal su hijo, qué tal la vida en general… Una operación tan simple como coger el papelucho, imprimir los datos y pegar la foto. Tercermundista, pero eficaz.

Ahora bien. Vivo en España. Hace año y medio o así, me dediqué a tener todo el papeleo en regla y me apunté al AIRE (Anagrafe Italiani Residenti all’Estero) para poder gestionar los trámites administrativos desde aquí, teniendo como base el consulado. Llegamos entonces al día en que tengo que aprovecharme de estos servicios. Me meto en la web, reservo concienzudamente mi cita y en el día seleccionado me presento en Calle Agustín de Betancourt. Para empezar, la entrada a la oficina está regulada por un señor carabiniere (o policía), eso sí, muy amable. Una vez que accedo al interior del destartalado edificio (es un sitio bonito, pero las oficinas me recuerdan una peli de los ’60), me siento a esperar. Al rato (media hora), me llama una señorita muy maja (y que se parece a mi amiga Marisa) y me pide la documentación, que entrego prontamente. Ahí es cuando me dice que ya me avisarán cuando “el carnet de identidad esté listo para recoger”.

Mes y medio después (!), me llega la notificación de que puedo pasarme a recoger el dichoso DNI. Pero ojo: en el mail, los señores me dicen que como he solicitado una copia (?) del carnet, tengo que pagar otros 5.16 EUR añadidos a los que ya he pagado. Les contesto con un “WTF” y pidiendo explicaciones. Me confirman que el carnet italiano se puede renovar automáticamente por 5 años, y que como el mío está muy viejo, lo duplican (ojo al detalle). Me como mi “WTF” y pago.

Allá que voy entonces para la segunda cita, a mi hora (y un rato antes, por si las moscas). Después de una primera media hora de espera, accedo por fin a las oficinas. Ahí espero otro cuarto de hora y el Señor Funcionario me llama y me dice: “Vaccari? Sí, ahora le hago el DNI. Tenemos que comprobar que su dirección es correcta. Vale, vive ahí en…  Vale. Espere 10 minutos/un cuarto de hora, que tengo que sacarla, ya la llamo”. Me quedo con aire perplejo y espero otros veinte minutos más. Al final recibo mi papel, “dóbleselo usted”, y me voy, corriendo porque ya he perdido media mañana.

Una vez en la oficina, compruebo el papelucho. “Repubblica Italiana”. Vale. Comune Iscrizione AIRE. Ok. Núm… Un momento. El número del DNI no es el mismo que el que tenía (en Italia el número del documento de identidad cambia cuando se renueva el mismo)! Pero no me habían dicho que iban a hacerme un duplicado? Entonces, ya picada, compruebo la fecha de caducidad. 10 mayo 2021. Vamos, que además de perder el tiempo, he pedido el dinero: me han dicho que me duplicaban el carnet, y me lo han hecho de nuevo al precio que les convenía. O eso, o el concepto de “duplicar” y “renovar” en Italia significan lo mismo.

Por supuesto, intentaré mandarles un mail pidiendo nuevamente explicaciones. Aunque probablemente esto no vaya a ningún lado.

Luego me preguntan porque tengo en tan baja estima a mi país.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s